El idioma inglés posee hasta 15 sonidos vocálicos distintos. La mayoría de estos sonidos se pueden clasificar en 3 grandes grupos: sonidos vocálicos abiertos, sonidos vocálicos cerrados y sonidos vocálicos fronterizos. Los sonidos vocálicos abiertos son producidos por un individuo cuando la boca está completamente abierta, como en las palabras [take] y [Peter]. Los sonidos vocálicos cerrados, por su parte, se producen cuando la boca está tan solo ligeramente abierta, como en las palabras [pit] y [trap]. Los sonidos vocálicos fronterizos o semi-abiertos se encuentran en el medio, como en las palabras [bird] y [plus]. La pronunciación de las vocales en el idioma inglés no se produce de acuerdo a una regla general, sino que por el contrario, cada región y cada país posee una pronunciación característica de sus habitantes. Por ejemplo, los dialectos del norte de Inglaterra tienden a pronunciar los sonidos de manera más cerrada que los dialectos del sur.

Esta gran cantidad de sonidos vocálicos, que hacen del inglés un idioma único en el mundo, se debe principalmente a la influencia que otras lenguas han tenido en su evolución, tales como el francés, el alemán y las lenguas escandinavas. Hablamos de un sonido vocálico cuando el aire pasa a través de las cuerdas vocales, y resuena en la garganta con distinta intensidad, haciendo que las cuerdas vocales vibren al emitir un sonido. Cada vibración produce una onda sonora que se propaga a través del aire y es captada por el oído humano. La resonancia de la voz también juega un papel importante en la formación de los sonidos vocálicos. Los sonidos vocálicos se pueden clasificar en función de su intensidad, altura, timbre y duración. La intensidad se refiere al volumen del sonido, mientras que la altura hace referencia a la frecuencia de la onda sonora. El timbre, por otro lado, es el resultado de la combinación de varios factores, como la forma y tamaño de las cuerdas vocales, así como la resonancia del tracto vocal. Finalmente, la duración es el tiempo que dura un sonido. La duración es fundamental en inglés, dado que la misma vocal pronunciada en su versión corta o larga puede llegar a representar dos palabras completamente distintas, como en el caso de [sheep] y [ship].

¿Qué hace al idioma inglés tan único?

El inglés tiene un rico sistema de sonidos vocálicos que se caracteriza por su variedad y opción de combinaciones. El idioma tiene 15 fonemas vocálicos únicos, aunque algunos consideran que hay 14 debido a la debilidad de la diferencia entre /ɪ/ y /iː/. Aún así, este número de fonemas se considera amplio en comparación con otros idiomas. Por ejemplo, el alemán tiene siete sonidos vocálicos distintos, mientras que el español solo tiene cinco. Esta gran variedad de sonidos permite que los hablantes del inglés tengan un amplio rango de opciones a la hora de formar palabras. De hecho, se estima que hay más de de 600.000 palabras en inglés, lo que significa que un número significativo de palabras está formado por combinaciones no convencionales de sonidos vocálicos.

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