La ingeniería del alfabeto

Bienvenidos al tercer episodio de Enigmas del Alfabeto Inglés. En este episodio vamos a hablar sobre la ingeniería del alfabeto inglés. En el episodio anterior vimos como la existencia de más de 15 sonidos vocálicos en el inglés (a diferencia de los 5 sonidos típicos del latín) es uno de los factores más importantes en la escritura del inglés, y al mismo tiempo es uno de los que causa más confusión.

Para comprender mejor la situación, olvidemos el inglés por un momento y revisemos la historia de la escritura en general. Los conceptos que revisaremos se pueden encontrar en todas las palabras de los idiomas que utilizan el alfabeto latino, incluyendo el inglés. Antiguamente, la transmisión de información se realizaba casi exclusivamente por vía oral. Las tradiciones y las historias pasaban de generación en generación. Algunos lenguajes antiguos eran más elaborados que los de hoy en día. Es decir, contenían conceptos, reglas y declinaciones: cambios en las palabras de acuerdo al género y número al que correspondían, con estructuras sumamente elaboradas. No eran lenguajes sencillos.

Los Vedas de la India, y la tradición oral

Esto es especialmente cierto en el antiguo Egipto, en Babilonia, en Persia, y un caso muy interesante es el de la India, donde los Vedas constituyen colecciones de tradiciones antiguas que pasaban oralmente de generación en generación. Solamente el «Rig-veda» era una colección de 1028 himnos y 10600 versos. Todo este conocimiento pasaba de generación en generación sin sufrir cambios. Más aún, era muy importante que los sonidos se conservaran sin cambios, ya que se consideraba muy importante utilizar los sonidos adecuados que tenían connotaciones especiales.

También «La Ilíada» y «La Odisea» fueron obras que se transmitieron oralmente. Los primeros ejemplos de una representación gráfica se pueden ver por ejemplo en las Cuevas de Altamira, donde podemos ver unas descripciones muy bonitas de animales, que probablemente representaban alguna historia especial que las tribus pasaban de generación en generación.

La escritura ideográfica

En Egipto podemos ver un desarrollo mucho más sofisticado, donde se usaban los jeroglíficos para representar historias o representar palabras. Es decir, cada jeroglífico representaba una palabra del idioma.

El problema de la escritura ideográfica es que hay que aprender muchos símbolos para poder leer lo que está escrito. El aprendizaje, entonces, tomaba mucho tiempo. Además, había que tener mucha coordinación para poder representar exactamente los mismos símbolos. Los símbolos podían cambiar de una persona a otra, o de un lugar a otro, etc. Era un poco más difícil mantener una representación consistente. Hoy en día, vemos que en China todavía se utiliza la escritura ideográfica. Una persona, para poder leer en chino, necesita aprender varios miles de símbolos. La ventaja es que la representación ideográfica no necesariamente está ligada con los sonidos, por lo que en China podemos ver que la gente utiliza el mismo símbolo para representar diversos sonidos en diversos lenguajes, y sin embargo se entienden entre ellos ya que utilizan los mismos símbolos.

La escritura silábica

Más tarde surge la escritura silábica, en Babilonia. La escritura silábica representa los sonidos de una sílaba utilizando un solo símbolo. Los lenguajes de Caldea y Babilonia, así como los lenguajes semíticos, utilizaban ciertas combinaciones de vocales y consonantes en forma preestablecida. Se utilizaba, por ejemplo, la palabra hora, donde la combinación ‘ho’ tenía un símbolo, y la combinación de ‘ra’ tendría otro símbolo.

Aún así, las escrituras silábicas necesitaban varios cientos de símbolos para poder aprender a leer. Si consideramos el proceso de aprendizaje para una persona en la antigua Babilonia, vemos que esa persona tenía que aprender varios cientos de símbolos para poder leer las inscripciones. La escritura silábica cuneiforme permitió la simplificación de la escritura, e hizo más fácil para un escriba poder aprender a leer y a escribir los símbolos. Además de esto, la simplificación de los símbolos permitió que la representación fuera más consistente. El escriba era, por un lado, una profesión religiosa, pero por el otro era también una profesión práctica. Muchos de los ingenieros, arquitectos, matemáticos, y tal vez tecnólogos de la época eran escribas.

Un personaje representativo, tradicional, del escriba en la época de Egipto era Imhotep. Imhotep no era solamente un escriba, sino que también era médico, religioso, arquitecto, y hasta participó en la construcción de las pirámides. Era lo que antiguamente se conocía como un sabio: una persona que conocía todas las artes y servía al rey.

La parte más importante del trabajo del escriba era guardar registro de todos los eventos importantes en la vida de la civilización. Uno de los factores más importantes para un escriba era la representación clara de los sonidos. En la gran mayoría de las culturas antiguas, los nombres sagrados tenían cierta pronunciación que debía seguirse con mucha exactitud. Las frases exactas y pronunciadas de la forma correcta eran de la más alta importancia.

La escritura fonética, y el surgimiento de la letra Aleph

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De M. Adiputra - Trabajo propio, CC BY-SA 3.0, Enlace

Eventualmente, en Egipto, comenzaron a representar no solo una palabra por cada jeroglífico, sino ya un sonido por cada jeroglífico. Este fue el principio de la escritura fonética. Los primeros ejemplos de escritura fonética se ven en la llamada escritura protosinaítica, que más tarde se convirtió en la base del alfabeto fenicio. Entonces, el símbolo del Aleph, que era el buey en la antigua escritura jeroglífica, empezó a evolucionar y se convirtió en el Aleph en la escritura sinaítica, y después en la escritura fenicia, derivando en la A de nuestros días.

Este símbolo, que era denominado Aleph en Egipto, contiene el sonido de la A en el nombre, y eventualmente se convirtió en Alpha en Grecia, letra de la cual deriva la A romana.

El alfabeto hebreo fue una variante del alfabeto fenicio, que empezó a emerger alrededor del año 800 A.C.. Básicamente, los hebreos tomaron los mismos símbolos del alfabeto fenicio y los convirtieron en los símbolos actuales. El alfabeto hebreo sufrió cambios, y no se parece al alfabeto fenicio, ya que en la cultura hebrea está prohibido hacer representaciones de nada viviente. Sin embargo, los nombres eran básicamente los mismos. Tenemos Alef, Bet, Guímel, Dálet, Hei, Vav, Zayn, Jet, etc. La escritura hebrea, aún hoy en día, conserva la tradición que tenían las escrituras semíticas, es decir no representaban las vocales.

El próximo alfabeto importante fue el alfabeto griego. El alfabeto griego, en una época, fue la lingua franca del mundo antiguo. El alfabeto griego adoptó básicamente las letras del alfabeto fenicio, convirtiéndose así en Alpha, bēta, gamma, delta, épsilon, etc.

Veamos nuevamente cómo era el aprendizaje en la antigua Grecia: la persona que estaba aprendiendo a leer veía el símbolo y decía Alpha, Beta, Gamma, Delta; y el sonido estaba en la palabra. Entonces la Alpha, representada por la letra A, era el sonido A. La letra Beta, era el sonido «b». Gamma era «g». El primer sonido que denominaba a la letra, era la letra que definía. Los griegos fueron los primeros en representar en sus palabras a las vocales, ya que esto no ocurría en los idiomas semíticos, donde una combinación de 2 consonantes siempre tenía implícito un sonido vocálico único. Con el sistema griego, ya no era necesario mantener esto, sino que se podían hacer varias representaciones combinando distintas consonantes con una variedad de vocales. Entonces, esto facilitó a los estudiantes del idioma griego la posibilidad de leer las palabras del idioma. Y es por esto que hoy en día llamamos alfabeto al alfabeto, que es la suma de Alpha + Beta.

En este episodio hemos visto entonces cómo la escritura pasó por un sistema de simplificación que la llevó de ser un sistema donde se representaban ideográficamente las ideas, y que era difícil de aprender, a un sistema silábico que redujo el número de símbolos, hasta llegar al sistema alfabético que logra representar casi cualquier sonido de un lenguaje. El alfabeto fue un sistema que permitió, en el tiempo de los griegos, aprender solamente 26 símbolos para poder leer y escribir las palabras del lenguaje. Esto logró una democratización de la cultura, y facilitó el proceso de aprendizaje, y logró que la cultura se difundiera rápidamente, y sin necesidad de mayores recursos en el mundo antiguo.

En el próximo episodio, vamos a ver cómo el alfabeto latino es el resultado de esta evolución, y cómo incluye ciertas técnicas que demuestran un conocimiento acerca de la pronunciación de los sonidos representados por las letras que va más allá de lo que parece a simple vista.

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