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Bienvenidos a la transcripción del episodio 4 del podcast “Enigmas del inglés”“. En el episodio anterior vimos cómo la escritura evolucionó desde la escritura ideográfica, pasando por la silábica hasta llegar a desarrollar un alfabeto. Esta evolución simplificaba el proceso de aprendizaje para los estudiantes de escriba en la antigüedad, facilitando que pudiera escribir de forma más rápida estudiando solamente unos cuantos símbolos o letras. En este episodio vamos a revisar cómo el alfabeto latino significó una evolución en este contexto. 

La ingeniería del alfabeto latino

El alfabeto latín es muy importante para la evolución del inglés, ya que los conceptos fundamentales del latín se utilizaron también en el inglés antiguo, que era, sorprendentemente, un idioma regular: es decir, se escribía y se leía siguiendo las reglas del alfabeto (a diferencia de la actualidad, en la que cada palabra tiene una pronunciación irregular). Más del 85% de las palabras del inglés moderno vienen del latín. Veamos entonces cómo el alfabeto latino estandarizó o normalizó los sonidos de las letras del alfabeto.

El alfabeto latino hacia el año 100 d.C. era representado por las letras que conocemos hoy en día. La letra Alpha del alfabeto griego se transformó simplemente en la letra ‘a’, Beta se transformó en ‘be’. De esta forma, el nombre de la letra se acercaba mucho más al sonido específico que debía representar. La única letra que conservó su nombre griego fue la Zeta.

alfabeto latín antiguo

Las vocales en el alfabeto latino

 

Revisemos la definición de vocal de la Real Academia Española: «una vocal es un sonido producido por el paso ininterrumpido del aire a través de las cuerdas vocales». ¿Cuál es la definición de consonante entonces? «se refiere a posiciones de la boca que, por su naturaleza, crea una interrupción parcial o total del aire a través de las cuerdas vocales»; es decir, cuando uno pronuncia una consonante no puede pasar el aire en forma abierta o libre a través de las cuerdas vocales. Entonces, los latinos hicieron una diferencia clara entre lo que era una vocal y una consonante.

En un episodio anterior vimos que el sonido vocálico básico que existe es la ‘Schwa’: es decir, el sonido que se produce cuando la boca está en una posición relajada y el aire pasa de forma neutra. Es un sonido indefinido. Las vocales justamente se producen al variar la posición de la boca para producir un sonido mucho más definido. Las letras A, E, I, O, U son justamente los sonidos vocálicos más potentes que una persona puede producir, ya que son zonas de máxima resonancia. Esto era parte de la ingeniería del latín.

Vocales y semivocales en el alfabeto latino

 

Analicemos ahora un punto adicional en el alfabeto latín: ellos distinguieron las llamaadas semi-vocales. ¿Qué son las semivocales? son posiciones que permiten el paso del aire de forma parcial, en las que se pueden utilizar las cuerdas vocales. Veamos el ejemplo de la ‘m’: cuando uno dice ‘me voy’, si hacemos resonar la ‘m’ durante varios segundos podemos notar en el fondo el sonido de la ‘Schwa’, dado que existe un paso de aire de forma parcial por las cuerdas vocales. Las semi-vocales definidas por los latinos eran la ‘f, l, m, n, r, s’. Las identificaron al hacer comenzar el nombre de estas consonantes con la letra ‘e’. Es decir, entendieron la naturaleza de la letra, y la indicaron en su nombre.

La importancia de las semi-vocales reside en que, si bien en el latín se hacía énfasis en la diferencia entre los sonidos de las vocales y de las consonantes, en el inglés (especialmente en el caso de la ‘l’ y de la ‘r’) las semivocales parecen influenciar a la vocal. Las vocales eran consideradas el alma de la palabra. Esto se debe a que producen la intensidad del sonido. Una vibración armónica que puede ser extendida. Estos son los sonidos que podemos utilizar al cantar, para entonar una nota musical. Uno no puede cantar una nota musical utilizando una consonante.

Las consonantes, en cambio, están más relacionadas a un ruido: no tienen una vibración armónica y se entendía que tenían que ser combinadas necesariamente con una vocal para formar cualquier sílaba. Esto confirma lo que decíamos anteriormente: los escribas latinos eran concientes de las diferentes posiciones de la boca asociadas con cada letra.

Evolución del alfabeto aleph alfabeto fenicio

El origen de los símbolos que representan a las vocales en el alfabeto latino

 

Una curiosidad de las vocales del latín es que si rotamos, por ejemplo, la ‘A’ 90° vemos que aprece representar la posición exacta de la voca para representar la A (es decir, de forma similar a este símbolo: ‘<‘). La A se pronuncia logrando un ángulo en la boca, y esto es lo que parece representar la letra A. En esta posición, la A es idéntica a la Alfa, tal cual la representaban los fenicios.

La E vemos que tiene 3 líneas paralelas: también se representaba así en la época de los fenicios. Y vemos que la E se logra poniendo en paralelo la lengua, el paladar y el aire que pasa a través de la boca. Entonces, vemos 3 elementos en paralelo que se requieren para su pronunciación, y 3 líneas paralelas para dar forma a la letra.

La I representa una línea, que es casi la forma que pone la boca a la hora de pronunciarla. En este caso es distinto al alfabeto fenicio, En el alfabeto fenicio, la I tenía 3 líneas hacia atrás de forma similar a la E, pero la línea inferior apuntaba hacia la derecha en lugar de apuntar hacia la izquierda. Si recordamos la definición de la letra i en el diccionario español de 1726, vemos que dice que «la i se produce en una posición similar a la e, y poniendo la lengua (que representa la línea inferior) cerca de los dientes inferiores».

La letra O es la más evidente, ya que la O representa un túnel que se hace con los labios, haciendo un círculo.

La U no estaba representada en el alfabeto fenicio, pero podemos ver que la V, que es la que usaban los latinos para representar a la U, representa un ángulo opuesto al de la A. Si la A representa una posición donde la mandíbula y el paladar forman un ángulo, en la V latina vemos lo inverso. Y es que la U se pronuncia así: es una posición casi completamente inversa a la de la A. Los labios están casi cerrados, en un ángulo.

Giovanni Francesco Quinziano Stoa (1484?-1557) cerca del año 1500 cita una frase latina que dice: «u facci o strictum sic promu la labra fatigat». Esto quiere decir que la U te hace apretar la boca, por lo que cansa los labios, y esto lo podemos comprobar al pronunciar la U. Para hacerlo, tenemos que apretar los labios para cerrar el círculo y lograr un ángulo, lo cual cansa los labios.

Todo esto me hace pensar que los latinos sí conocían cada una de las posiciones de la boca, y que utilizaron todas estas posiciones mencionadas debido a un proceso de estandarización y simplificación de los sonidos.

Nuevamente viene la pregunta: ¿Conocían los antiguos las posiciones de la boca? esto tal vez nunca lo sabremos, porque la historia del alfabeto viene mezclada con muchas leyendas y aparente superstición. Sin embargo, recordemos que los que crearon el alfabeto eran ingenieros, y que la sabiduría no se daba a cualquiera. El conocimiento solamente se daba a quienes lo pedían, y dentro de ese grupo, solo a quienes pasaban todas las pruebas necesarias. Es decir, a los iniciados.

Otro punto a considerar acerca de la ortografía latina eran los acentos. Un acento es un cambio en la pronunciación de una de una de las sílabas de la palabra. Existen varias definiciones para el acento. En el latín se consideraba que las sílabas acentuadas tenían más duración que las no acentuadas. Esta duración se llamaba ‘mora‘. Entonces, teóricamente, las vocales acentuadas tenían vocales largas y tenían una duración de 2 moras; mientras que las sílabas normales tenían una duración de 1 mora.

Si consideramos la palabra ‘pater’ en latín, que se pronuncia “pa-a-ter”. La A dura un poco más, en relación a la E. Podemos ver que existe solamente una consonante entre la A y la E, por lo tanto, la A sería larga y la E sería corta. Es importante observar que en el latín, así como en el español, se consideraba que la penúltima sílaba estaba acentuada.

Veamos otra palabra: “annum”. Esta palabra tiene 2 consonantes entre la A y la U. Esto quiere decir que la A y la U tienen la misma duración, entonces se pronunciaría “an-num”.

Podemos ver entonces que en el latín habían 2 formas generalizadas: una era la doble consonante, y la otra era utilizando una raya sobre la vocal, denominada ‘macrón‘. Esto afectó a la evolución del idioma inglés de forma directa. Veamos por ejemplo la palabra ‘dinner’ y ‘diner’. La palabra ‘dinner’ se escribe con doble n y significa ‘cena’, mientras que ‘diner’ se escribe con una sola n (se pronuncia [dainer]) y se refiere al restaurante donde uno cena. Vemos acá la diferencia: en dinner, la I y la E son cortas, y se pronuncian de forma muy similar a las vocales latinas. En cambio en la palabra ‘diner’, al haber solamente una N entre la I y la E, esto significa que la I es larga y la E es corta. En el inglés, para indicar la vocal larga, se dice [ai], o sea que no se pronuncia el doble de largo sino que directamente se modifica la fonética de la vocal. Si fuera una palabra latina, la palabra [dainer] se pronunciaría [diiner]. Pero en el inglés, en vez de extender la duración de la I, hubo un cambio (llamado ‘El Gran Cambio de las Vocales’, o ‘Great Vowel Shift’).

Antiguamente, según nos explican los lingüistas, la I se pronunciaba en inglés igual a como se pronunciaba en latín. Pero después del Gran Cambio de las Vocales, pasó de ser de [ii] a [ai]. En otro episodio más adelante revisaremos los cambios que sucedieron en el gran cambio de las vocales, que tuvo un impacto muy grande en la pronunciación del inglés, y que hasta hoy en día constituye una de las grandes diferencias entre el inglés y otros idiomas. También analizaremos cómo este gran cambio fue una de las causas de las grandes diferencias entre las pronunciaciones de los mismos hablantes anglosajones, ya que algunos a veces pronuncian las vocales largas y otras las pronuncian cortas en la misma palabra, pero dependiendo de la región.

Regresando al alfabeto latín, habiendo visto las reglas, ahora podemos leer algunas frases famosas. Por ejemplo, ‘carpe diem‘ («aprovecha el día»),  ‘carpe’ tiene 2 consonantes, por lo que tanto la A como la E serían cortas. ‘Caveat emptor‘ («cuidado por parte del comprador»), donde [EA] al ser 2 vocales juntas, esa parte es larga (2 moras), y ‘emptor’ al tener 2 consonantes se pronuncia con 2 vocales cortas. ‘Cogito ergo sum‘ (pienso, por lo tanto existo), en ‘cogito’ la I es larga.

Para resumir, el escriba latino, siguiendo la tradición del alfabeto, podá representar cualquier sonido en una forma consistente. El escriba latino, si tuviera que representar una palabra nueva de otro idioma, vería cuáles eran las posiciones de la boca utilizadas en su pronunciación y aproximaría lo más posible utilizando las letras del afabeto. Esto le permitía a una persona que no conoce esa palabra al menos poder leerla en una forma consistente.

La estandarización de los sonidos del latín ayudó a que el lenguaje permaneciera en una forma consistente durante largos periodos de tiempo, y fue utilizado como idioma internacional por muchos años aún después de la caída de Roma. En esta situación, especialmente en el caso del latín clásico, la representación escrita se convierte en el estándar. Es decir, la palabra es como se escribe, no como se pronuncia. Habiendo diferencias entre las personas al pronunciar, en el próximo episodio veremos cómo el alemán y el francés (2 grandes lenguas que influenciaron al inglés) utilizaron el alfabeto de formas distintas, y cómo lograron resolver las diferencias entre sus pronunciaciones y las pronunciaciones del latín.

antígua librería del imperio romano

Las moras, o acentos, y las vocales largas y cortas 

Otro punto a considerar acerca de la ortografía latina eran los acentos. Un acento es un cambio en la pronunciación de una de una de las sílabas de la palabra. Existen varias definiciones para el acento. En el latín se consideraba que las sílabas acentuadas tenían más duración que las no acentuadas. Esta duración se llamaba ‘mora’. Entonces, teóricamente, las vocales acentuadas tenían vocales largas y tenían una duración de 2 moras; mientras que las sílabas normales tenían una duración de 1 mora.

Si consideramos la palabra ‘pater’ en latín, que se pronuncia “pa-a-ter”. La A dura un poco más, en relación a la E. Podemos ver que existe solamente una consonante entre la A y la E, por lo tanto, la A sería larga y la E sería corta. Es importante observar que en el latín, así como en el español, se consideraba que la penúltima sílaba estaba acentuada.

Veamos otra palabra: “annum”. Esta palabra tiene 2 consonantes entre la A y la U. Esto quiere decir que la A y la U tienen la misma duración, entonces se pronunciaría “an-num”.

La influencia de las vocales latinas largas y breves en el inglés

Podemos ver entonces que en el latín habían 2 formas generalizadas: una era la doble consonante, y la otra era utilizando una raya sobre la vocal, denominada ‘macrón’. Esto afectó a la evolución del idioma inglés de forma directa. Veamos por ejemplo la palabra ‘dinner’ y ‘diner’. La palabra ‘dinner’ se escribe con doble n y significa ‘cena’, mientras que ‘diner’ se escribe con una sola n (se pronuncia [dainer]) y se refiere al restaurante donde uno cena. Vemos acá la diferencia: en dinner, la I y la E son cortas, y se pronuncian de forma muy similar a las vocales latinas. En cambio en la palabra ‘diner’, al haber soalmente una N entre la I y la E, esto significa que la I es larga y la E es corta. En el inglés, para indicar la vocal larga, se dice [ai], o sea que no se pronuncia el doble de largo sino que directamente se modifica la fonética de la vocal. Si fuera una palabra latina, la palabra [dainer] se pronunciaría [diiner]. Pero en el inglés, en vez de extender la duración de la I, hubo un cambio (llamado ‘El Gran Cambio de las Vocales’, o ‘Great Vowel Shift’).

Antiguamente, según nos explican los lingüistas, la I se pronunciaba en inglés igual a como se pronunciaba en latín. Pero después del Gran Cambio de las Vocales, pasó de ser de [ii] a [ai]. En otro episodio más adelante revisaremos los cambios que sucedieron en el gran cambio de las vocales, que tuvo un impacto muy grande en la pronunciación del inglés, y que hasta hoy en día constituye una de las grandes diferencias entre el inglés y otros idiomas. También analizaremos cómo este gran cambio fue una de las causas de las grandes diferencias entre las pronunciaciones de los mismos hablantes anglosajones, ya que algunos a veces pronuncian las vocales largas y otras las pronuncian cortas en la misma palabra, pero dependiendo de la región.

Regresando al alfabeto latín, habiendo visto las reglas, ahora podemos leer algunas frases famosas. Por ejemplo, ‘carpe diem’ («aprovecha el día»),  ‘carpe’ tiene 2 consonantes, por lo que tanto la A como la E serían cortas. ‘Caveat emptor’ («cuidado por parte del comprador»), donde [EA] al ser 2 vocales juntas, esa parte es larga (2 moras), y ‘emptor’ al tener 2 consonantes se pronuncia con 2 vocales cortas. ‘Cogito ergo sum’ (pienso, por lo tanto existo), en ‘cogito’ la I es larga.

Para resumir, el escriba latino, siguiendo la tradición del alfabeto, podá representar cualquier sonido en una forma consistente. El escriba latino, si tuviera que representar una palabra nueva de otro idioma, vería cuáles eran las posiciones de la boca utilizadas en su pronunciación y aproximaría lo más posible utilizando las letras del afabeto. Esto le permitía a una persona que no conoce esa palabra al menos poder leerla en una forma consistente.

La estandarización de los sonidos del latín ayudó a que el lenguaje permaneciera en una forma consistente durante largos periodos de tiempo, y fue utilizado como idioma internacional por muchos años aún después de la caída de Roma. En esta situación, especialmente en el caso del latín clásico, la representación escrita se convierte en el estándar. Es decir, la palabra es como se escribe, no como se pronuncia. Habiendo diferencias entre las personas al pronunciar, en el próximo episodio veremos cómo el alemán y el francés (2 grandes lenguas que influenciaron al inglés) utilizaron el alfabeto de formas distintas, y cómo lograron resolver las diferencias entre sus pronunciaciones y las pronunciaciones del latín.

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