Me gustaría contarles mi historia, y contarles por qué he decidido iniciar este podcast. Corría el año 2000 cuando me mudé a los Estados Unidos por trabajo. Trabajaba para una compañía multinacional de consultoría de software. Yo soy originario de Lima, Perú, y sentía que hablar el inglés de forma aceptable era un reto que tenía que superar. Tenía un acento relativamente fuerte en aquel entonces, pero al trabajar en esta compañía tuve la oportunidad de interactuar con gente de muchos países. Estos intercambios con colegas que no hablaban español ocurrían, naturalmente, en inglés. Fue allí donde noté que la mayoría de nosotros teníamos dificultades para pronunciar correctamente muchas palabras en este idioma. En general, muchos podían leer y escribir bastante bien en inglés, pero a la hora de pronunciarlo se notaba una dificultad.

Al estar en Pensilvania, tomé esta situación como una oportunidad para mejorar mi inglés. Yo vivía en Miami, donde la gran mayoría de la gente habla español. Pero estar en Pensilvania era diferente: nadie hablaba español aquí, y era una situación de inmersión en el idioma inglés. Cuando llegué a la ciudad, lo primero que quería hacer era visitar la estación del ferrocarril ‘Reading’. Si alguna vez jugaron al Monopoly, recordarán que había 4 ferrocarriles, uno de ellos era el ferrocarril ‘Reading’. La estación hoy en día es un mercado, y yo me dispuse a visitarlo inmediatamente. Como buen turista, en tiempos en los que no había Google Maps, empecé a preguntar a las personas las direcciones:

– Where is the Reading [Riding] Railroad Station? (¿Dónde se encuentra la estación de ferrocarril Reading [Riding]?)

– It’s not Reading [Riding], it’s Reading [Reding] (No es Reading [Riding], es Reading [Reding]). — me respondió una de las personas, mirándome con lástima

– Reading [Reding]? Why? (Reading [Reding]? Por qué?) — pregunté, ya que toda mi vida la conjunción de letras ‘read’ la había pronunciado como [Rid], no entendía por qué en este caso se pronunciaría [Reding].

– I don’t know, but that’s the way it is. (No lo sé, pero es simplemente así). — Me respondió, resignado.

Esta anécdota me causó una pequeña reacción, y me motivó a averiguar más y a averiguar mejor por qué el inglés se escribe y se pronuncia de forma irregular. Mi punto de vista en ese momento, fue que el inglés debía tener ciertas reglas para poder escribir las palabras, y que su escritura representaba de alguna forma cómo se debería leer. Y simplemente pensaba que a mí no se me habían enseñado todas las reglas. Entonces empecé a preguntar por cursos, o personas que me pudieran explicar por qué las palabras se escriben de la forma en que se escriben, y por qué se pronuncian de la forma en que se pronuncian.

No conseguí una respuesta específica, una respuesta clara a mi pregunta, por más que preguntaba a toda la gente. Decidí dirigirme al diccionario Merrian-Webster, que es uno de los principales diccionarios en inglés, y les hice esta pregunta. El editor de pronunciación del diccionario tuvo la gentileza de responderme, y me dijo básicamente que él no conocía ningún libro que tratara sobre el tema explicando la relación entre la ortografía y el sonido en en inglés.

Por supuesto que esto para mí fue una sorpresa aún mayor, dado que si el mismísimo director de fonética de uno de los principales diccionarios de inglés no conoce un libro que aborde el tema específicamente, quiere decir que en realidad no hay ningún compendio, ninguna obra que explique esto.

Seguí investigando, pero era claro ya que no existe un estudio sobre este tema. Una cosa que noté comparando diccionarios en inglés con otros idiomas europeos es que en el diccionario en inglés, cada palabra tiene una guía de pronunciación. La palabra está escrita, y al lado hay una serie de símbolos que no son necesariamente los símbolos del alfabeto regular, sino que son símbolos del IPA (International Phonetic Alphabet) que explican la pronunciación de cada palabra. Esto no sucede en ningún otro diccionario europeo. Los otros diccionarios simplemente definen las reglas de pronunciación propias del idioma, o tienen símbolos especiales diacríticos (los símbolos que se escriben sobre las vocales o las letras, como el acento o las diéresis en español). Una vez que se entienden las reglas, no es necesario representar la fonética en cada palabra.

Seguí investigando, y uno de los primeros libros que arrojaron más luz sobre este tema fue ‘Mother Tongue’ («Lengua materna») escrito por Bill Bryson, quien explica en este libro el punto de vista del angloparlante, que es conciente del divorcio entre la palabra escrita y la pronunciación. En su libro, él señala que no es necesario hacer nada al respecto, que así son las cosas y que no hay ninguna necesidad de cambiar nada.

Por supuesto que los angloparlantes tienen todo el derecho de pensar así, pero habiéndose convertido el inglés en el idioma internacional, entonces sí estamos afectados todos aquellos que aprendemos el inglés como segundo idioma. Aproximadamente mil millones de personas en el mundo estudian inglés, y hay muchas más personas aprendiendo inglés como segundo idioma que hablantes nativos.

Al continuar con la investigación, me surgió una pregunta ¿por qué los escribas ingleses representaban las palabras de cierta forma? Consultando con lingüistas, descubrí varias reglas antigüas del latín que fueron utilizadas por los escribas ingleses. Por ejemplo, el uso de la doble consonante para cambiar los sonidos. Esto me permitió aislar los sonidos básicos que se usan en el inglés, y la relación que existe con cómo las palabras fueron escritas. Esto me permitió mejorar mucho mi pronunciación. Ya llevaba muchos años en los Estados Unidos y tenía una pronunciación relativamente buena, pero constantemente la gente me preguntaba ‘de dónde eres?’. Yo, por más que tratara de hablar el inglés lo mejor posible, siempre me lo seguían preguntando. Después de entender estos sonidos, yo mejoré mi pronunciación, y con una práctica constante pude ir acercándome cada vez más a los sonidos naturales que producen los angloparlantes.

Descubrir estos sonidos me permitió reducir la confusión que nace de todos estos problemas que describí, y que nace también de la multiplicidad de acentos que tienen los mismos angloparlantes. Esto no solo ocurre entre distintos países, sino también entre distintas regiones o incluso a pocos kilómetros de distancia entre una ciudad y otra.

Mi intención es compartir con ustedes esta experiencia y estos datos con la esperanza de que los ayudará a mejorar su pronunciación así como yo pude mejorar la mía. Además, son datos bastante interesantes que son poco conocidos: poca gente conoce que existe un sonido llamado la ‘schwa’, que es el sonido vocálico básico, cuando la boca está relajada. Este sonido está en más del 60% de las palabras del inglés, y sin embargo no es indicada en ninguna parte su ortografía, y en general no es enseñado en los cursos tradicionales de inglés.

En esta serie de podcasts vamos a tratar diversos temas, incluyendo las peculiaridades del inglés comparado con otros idiomas. Vamos a revisar la tradición del escriba occidental (latín, griego, hebreo) que tenían todos ellos las mismas 5 vocales que tenemos en el español. También entenderemos por qué se usan estas 5 vocales en el alfabeto latino. Veremos por qué el alfabeto está dividido entre vocales y consonantes, cuál es la diferencia y cómo estas diferencias influyeron en el inglés. Veremos la evolución del inglés, que empezó siendo un idioma regular y terminó siendo un idioma irregular. Hablaremos de la schwa, vocales cortas, vocales largas y los otros sonidos vocálicos del inglés que no están representados en la ortografía. Hablaremos de la experiencia de aprender inglés como nativo, y cómo a pesar de estar inmersos en el lenguaje, ellos también tienen sus dificultades.

 

 

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